Habrás oído hablar del coworking, es decir, espacios destinados a emprendedores o pequeños empresarios que no cuentan con oficinas y necesitan un lugar para trabajar. En la misma línea, desde hace unos años está en alza lo que se conoce como cohousing. A continuación te contamos de qué se trata.
Cohousing: ¿qué es?
El cohousing es una solución alternativa a la alta demanda de viviendas de los últimos años. La definición de diccionario de housing es “Vivienda semicomunal que consta de un grupo de viviendas privadas y un espacio comunitario compartido”.
Ahora, si lo miramos más de cerca, el cohousing tiene varias aristas que son interesantes de explorar. El cohousing se basa en una premisa casi olvidada en las viviendas modernas: la comunidad.
Cada persona tiene su propiedad, pero lo cierto es que hay muchas áreas que son compartidas como jardines, lavanderías y espacios de reunión. Así como se comparten estos espacios también se comparten experiencias. En el cohousing los vecinos se conocen y se ayudan entre sí. Es común que quienes eligen esta opción convivan con personas con unas intenciones comunes como la sustentabilidad, hacer frente a los altos gastos de mantenimiento de una casa, o tener y proporcionar un entorno de contención.
Este sentimiento de comunidad se refuerza con actividades comunes como comidas, cuidado de los más pequeños, jardinería o reuniones regulares. En el cohousing los vecinos se conocen de una manera mucho más íntima que en una comunidad de vecinos de un piso o un barrio residencial.
Pero el punto más sensible y donde muchas veces las personas no terminan de convencerse por el cohousing es que muchas veces la comunidad se implica y absorbe los gastos de aquellos copropietarios que no pueden hacer frente a los gastos comunes.
En términos económicos esta es una solución mixta entre la compra y el alquiler. El cohousing nació como una forma de vida alternativa que facilitaba otra forma de accesibilidad a la vivienda. Además, la idea es que las viviendas están diseñadas y pensadas por la comunidad.
Cohousing y coliving: principales diferencias
Es bueno conocer esta diferencia antes de explorar opciones de cohousing. En el cohousing se comparten áreas comunes; mientras que en el coliving tienes una habitación y, quizás, un baño privado. Es decir, en el coliving sigues compartiendo la cocina, aseos, comedor o el salón. El coliving es lo que se siempre se conoció como “compartir piso”.
El cohousing en cambio ofrece mucha más intimidad, dado que la cocina, los baños y espacios de trabajo están dentro de la propiedad de cada ocupante. Lo que sí demanda el cohousing es mucha más implicación. Esto significa que es muy probable que el cohousing sea una opción a largo plazo a diferencia del coliving.
Pero sobre todo, el nivel de compromiso que implica el cohousing hace que sea más que necesario que pienses muy bien en tus intenciones, las razones por las que eliges esta opción y saber si estás en sintonía con esta nueva propuesta.
Al contar con una cuota de entrada y otra de uso, es una alternativa en la que quien ocupa una vivienda está en una posición menos vulnerable que un inquilino tradicional. El cohousing trata exactamente de eso, de crear una colectividad sólida y así fortalecer el entramado social.
El caso en España: vivienda en derecho de uso
El valor de un cohousing en España ronda los 50.0000 euros de entrada para formar parte de una cooperativa y unos 600 euros al mes de cuota. A esta cuota se la conoce como derecho de uso. Gran parte de los que eligen esta opción en España buscan maneras más sustentables tanto en la forma de vida como en el sistema de adquisición de una vivienda.
La estructura de cooperativa garantiza la compra de suelo, que es lo que tiene un valor más alto, para después pasar al desarrollo del proyecto.
Otra gran apuesta dentro del mundo del cohousing español es el cohousing senior. Esta es la alternativa para adultos mayores. Con una población cada vez más longeva y una calidad de vida cada vez mayor, esta opción es óptima para aquellos que no quieren envejecer solos y mucho menos en una casa de retiro. El nivel de apoyo y contención que se puede encontrar en este sistema de viviendas garantiza que esta comunidad constituida por un grupo demográfico tan específico pueda tener una mejor experiencia diaria.
De todas formas , al contrario que en otros países que la opción es más conocida, sigue siendo una opción muy minoritaria en nuestro país y la mayoría siguen optando por la compra de vivienda tradicional.